El moquillo en los perros ¿Cómo se deben tratar?

El moquillo en los perros ¿Cómo se deben tratar?

El moquillo es una de las peores enfermedades que pueden contraer los perros. En pocos días, su virus ataca los órganos más importantes del animal, causando problemas en los sistemas respiratorio, digestivo y nervioso. En los peores casos, puede llegar a matar al animal, por lo que es muy importante actuar con rapidez y darle una buena atención.

¿Qué es el moquillo en los perros?

El virus de la familia paramyxoviridae, es el que causa el moquillo en los perros. Puede contagiarse a través de los animales enfermos, su orina, las secreciones de la nariz y los ojos, e incluso las personas. La mayoría de las infecciones se producen cuando las gotitas o los alimentos entran en contacto con el cuerpo.

Cuando el virus del moquillo entra en el cuerpo, crece en las amígdalas y los ganglios. Se extiende rápidamente por el cuerpo y daña la mayoría de los órganos linfáticos en pocos días. También ataca a las células del sistema respiratorio, nervioso y urinario a medida que crece.

¿Cómo evitar que enferme?

Como se trata de una enfermedad muy peligrosa para los perros, es importante recordar que una vacuna puede proteger al perro del virus desde el principio. Hay que administrarla entre las ocho y las doce semanas de vida del animal. El medicamento no es tan caro y suele administrarlo un veterinario junto con otros anticuerpos.

En este sentido, puedes utilizar la vacuna si crees que tu mascota ha estado en contacto con un animal enfermo. Pero sólo funciona en las fases iniciales de una infección. Si los síntomas clínicos ya han aparecido, no funcionará.

¿Cuáles son los signos a identificar?

Los síntomas del moquillo pueden agruparse en función de la gravedad de la enfermedad del animal y de su tipo. La mayoría de las veces, los síntomas en los pulmones aparecen primero:

  • Temperatura alta.
  • Cambios en la garganta y los ganglios.
  • Secreción nasal.
  • Conjuntivitis.
  • Tos.
  • Neumonía.

Estas cosas serán típicas de la forma de alimentación

  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Falta de apetito.
  • Salivación excesiva.
  • Pérdida de peso.

Tras 3 o 4 semanas de tratamiento, la enfermedad puede aparecer en los nervios o en la piel. Entonces tenemos que lidiar con cosas como:

  • Temblores en las extremidades y el hocico.
  • Parálisis.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Falta de coordinación.
  • Deterioro de las habilidades motoras.
  • Escupe espuma por la boca.

Prácticamente en estas etapas el problema ya está tan avanzado que hay muy pocas opciones a considerar.

¿Cura o tratamiento?

Como esta enfermedad es causada por un virus, no hay ningún medicamento que pueda curarla por completo. El trabajo del veterinario consiste sobre todo en eliminar los síntomas de la enfermedad, tratar sus complicaciones y fortalecer al perro.

Todo esto depende del grado de avance y de la gravedad de los síntomas. A veces se puede curar, pero la tasa de mortalidad es alta, y oscila entre el 30% y el 80%.

El animal recibe medicamentos para bajar su temperatura y medicamentos para acelerar su metabolismo. Cuando la enfermedad ha causado muchos daños, a veces es necesario que los dueños asistan a sus mascotas para alimentarlos, ya que puede que ni siquiera sean capaces de coordinar bien sus movimientos al masticar. Si se presentan problemas intestinales, también se utilizan goteos ricos en glucosa y aminoácidos, mientras que los antibióticos se utilizan para tratar las infecciones secundarias.

Un reto por delante

Aunque se supere la enfermedad, puede seguir teniendo problemas con ella, porque las secuelas tienen un enorme impacto en la calidad de vida de las mascotas. Esto suele ocurrir cuando un perro ha tenido una forma nerviosa de moquillo.

Entonces se utilizan vitaminas del grupo B, medicamentos que reducen la inflamación y fármacos que ayudan a crecer a las células nerviosas. Si tiene convulsiones, el veterinario también le dará fármacos para detenerlas. La fisioterapia es otra forma de mejorar el flujo de sangre al cerebro.

Durante la recuperación, el animal necesita comer bien y descansar en un lugar tranquilo. Sin embargo, hay que saber que de ahora en adelante se estará al pendiente de un animal más delicado, que requiere más atención y cuidados, pero que incluso así podría recaer o sufrir otro tipo de enfermedades.

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